Excursión a una cueva de hielo junto al Jökulsárlón

Como el año anterior, volvimos a entrar en una cueva de hielo, aunque esta vez con otros turistas y en una cueva algo más pequeña que la última vez. Aun así fue preciosa.
Amanecer en la cueva
Lo más impresionante fue que llegamos justo al amanecer: la luz recorría el hielo por dentro y por fuera y lo hacía brillar en tonos de azul siempre nuevos. Como las cuevas se funden o se inundan en verano, ninguna temporada se parece a otra, y solo se puede entrar con un guía de glaciar cualificado.


















