Monte Argentario (Toscana)
Después de nuestro recorrido por los paisajes de la Toscana entre Chianti y Montepulciano, nos dirigimos durante dos noches al mar, a Monte Argentario, con unos cálidos 27 grados aún en el aire. Un plan que cambió – el ferry a Elba fracasó por el mal pronóstico del tiempo, pero esta pequeña península en el suroeste de la Toscana nos abrió los brazos, salvaje y acogedora.
Un baño y vuelo junto al mar
Dos noches casi bastaron para sumergir los pies en el agua fría del mar y hacer volar el dron sobre el paisaje costero. Desde las alturas brillaban los acantilados y las olas – un contraste entre calor y frescura, áspero y suave, que hizo más dulce la despedida.
Un final digno
Monte Argentario se convirtió en el hermoso cierre de nuestro viaje por la Toscana – un lugar que nos envolvió con sal y sol, una danza entre tierra y mar que permanece en el corazón.

















